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Cuando le digo a alguien que mi deporte es el rugby, si no es alguien de este mundillo, enseguida me hablan de cascos, de protecciones y demás confusiones debidas a las pelis americanas por los temas de traducción. Eso, y que al ser un deporte minoritario en España, pues es desconocido por muchísimos.
El otro tema son los porrazos, golpes y montoneras que se forman en los partidos. Vamos, unas bestias. Menos mal que eso lo dice también la gente que no lo practica. A mí no se me ocurriría poner a un niño a jugar al rugby si ésto fuese así, pero parece que los niños de la foto se están divirtiendo lo suyo, ¿no? Y os prometo que cuando les hice las fotos no ví ni un mal moratón entre los pequeños.
Este deporte es mi pasión, y quizás el tiempo que le dedico (y que le dedicamos muchos) hace que mi vida sea como es...pero eso es otro tema.Os invito a que conozcáis este deporte, y no a través de este blog, que sería muy pobre, sino en persona, disfrutando de lo que este deporte significa. Ya lo ponen muchas camisetas "Rugby is life", y es que ésto es mucho más que el tiempo del partido.
Bueno...la foto de arriba no es de un niño precisamente, pero tampoco es un jugador cualquiera (es Brian O'Driscoll, capitán de Irlanda)
Ah! podéis jugar a "encontrar a Wally" conmigo entre estas fotos, y no soy el niño del balón, eh?

Hace ya tiempo que hice estas fotos que quiero mostraros, pero creo que es de lo mejorcito que he podido recoger en mi cámara. Seguro que os gustan.
Otra vez me tocaba ir a Orense, pero no iba a ser ninguna lástima en absoluto. Al contrario que en otros viajes, tenía tiempo para poder pararme en el trayecto desde Madrid, así que me puse de acuerdo conmigo mismo y decidí parar en Puebla de Sanabria y en Allariz antes de llegar a Orense.
De Puebla de Sanabria pude recoger esa panorámica en la que se ve el río Tera, a la orilla de la muralla, foto realizada desde el castillo. Es un bonito pueblo, pero sólo me paré para verlo por encima y hacer un descansito en el viaje. Para otra vez que vaya al lago seguro que me recorro con más detenimiento sus calles y el castillo.
Para comer paré en Allariz, y fué todo un acierto, no tanto por la comida, sino por los paisajes (la comida estaba bien, no penséis que
no...). ¡Qué recuerdos de los torneos de seven de allí, al ladito justo del río! Sí, ese río que se ve tan tranquilo y que permite obtener buenas fotos hasta al más malo con una cámara.
Allariz no es muy grande, más bien lo contrario. En poco tiempo le das una vuelta al río y llegas al castillo en lo alto del pueblo, al entrar en el casco histórico. Si tienes suerte con el clima y el sol, podrás ver que las fotos no están retocadas con el fotochóp, que son cien por cien originales.
El final del viaje era Orense, ciudad en la que ya desde luego, no me pierdo. Esas callecitas con todos sus bares donde perderse a base de Ribeiro, mencía y cualquier variedad de tapas de las que allí tienen, desde el pulpo a los "pinchos de entrecot". Vamos, que si me toca ir de nuevo....una lástima.
Eso sí, espero tener mejor clima para sacar el puente con todo su esplendor. Pero si no se puede, pues a tapear...

Cualquier excusa es buena para darte un buen baño en la playa de Bolonia, o dar un paseo por Tarifa.
Por una promesa que ni recuerdo por qué vino hizo que cogiese el coche para hacerle un pequeño rodaje a las ruedas nuevas. Es verdad, está al final de la península ibérica, pero bueno, piensa que es cuesta abajo, así que como que duele menos el iniciar la excursión.
Una vez decidido, no te arrepentirás por nada. Antes de ir a Bolonia, merece la pena dar una vueltecita por Tarifa y visitar sus lugares típicos. No sé si llegúe a ver lo que cualquier guía del pueblo me habría enseñado.
Lo primero que se nota es lo que da vida al pueblo, la cantidad de tiendas dedicadas al windsurf en todas sus categorías, que personalmente desconozco. Otro tipo de tiendas habituales son las de ropa con motivos de lo que llaman "étnicos", de cortes anchos y cómodos, como para ir a la playa, que para eso está ahí al lado.
Tras casi perderme encontré el mirador que está tras el ayuntamiento. No me pidas cómo se llega porque lo encontré casi de casualidad. Una buena vista del Estrecho, y ese ferry tan famoso para muchos, zarpando al lado.

Lo siguiente era ver un lugar único en España, y en el mundo, claro, la unión de los dos mares que caracterizan el cómo somos los españoles, asín de raros y diferentes al resto de los otros. Este sitio del que hablo se encuentra en una islita donde está el faro. No se puede entrar si eres un pobre mortal que no tienes nada ver con lo que hay dentro. Sin embargo, se puede llegar sin problemas a los cartelitos que te dicen cuál es cada uno de los mares, el Mediterráneo y el Atlántico. Prepárate para recibir andanadas de vientos. Con un poco de pulso podrás hacer las fotos sin que te tire el viento a alguna de los dos mares. Exagero un pelín, pero no me imagino estar allí un día de levante fuerte...
No puedo dejar de recomendar el visitar las callejuelas del centro de Tarifa. Hay algunas en las que en todo el verano le da el sol de lo estrechitas que son. Algunas tasquitas y bares de todo tipo deben ser chulísimas por las noches, pero no pude quedarme. Ya lo intentaré en algún momento.
Como ya nos hemos cansado de patear las calles, pues vámonos a la playa. La playa de Bolonia es enorme y preciosa. Pero no lo difundas mucho por
ahí, no vaya a ser que se llene hasta arriba en plan Torrevieja y lo estropeemos. Las aguas están límpisimas y frías, claro, que para eso es el Atlántico. A pesar del viento, el oleaje era suave así que perfecto para darse unos buenos baños.
Los chiringuitos son tranquilitos, como todo en esta playa. Es un magnífico lugar para mandar el estrés a paseo y dedicar el tiempo a perderlo, que en este caso es ganar un tiempo de descanso.
Espero que las fotos reflejen más de lo que yo puedo deciros.
Para terminar simplemente recomendaros que os déis un buen homenaje y pasaros a difrutar de esta playa, pero sin que se entere todo cristo. Es un lugar perfecto para perderse en buena compañía y perder de vista a las malas.
Como me dedico al maravilloso mundo de la informática, no me queda otra que dedicarle un espacio en donde compartir conocimientos, código, o noticias que vayan surgiendo.