No podía dejar de dedicar un espacio a la tierra donde nací. El primer espacio dentro de mis paisajes se lo voy a dedicar a Cádiz, con uno de los más bonitos espectáculos que se pueden ver en España.Se pueden hacer fotos en primavera, verano, otoño e invierno desde el mismo sitio y las cuatro saldrán distintas. Con un poco más de suerte, los tonos azules, naranjas y rojos que se dan con las nubes harán que tu foto sea adecuada para colocarla en algún sitio en tu casa, recordándote que no todo es asfalto y que hay momentos en que el sol y el mar ayudan a relajarse.
Si alguna pega hay que poner a este asunto es que por más que se intenta y se reintenta, los tonos nunca son iguales en las fotos a como se recuerdan en la retina. Siempre queda ese regustillo a "pues yo no lo ví así, era mucho más bonito". Se podría plasmar en algún cuadro....pero como que en una hora no da tiempo, o por lo menos a mi no, que de pintura, ni idea.
Si os fijáis, parece que hay hombres que caminan sobre las aguas. Pues sí, eso es. No son superhéroes, sino simples pescadores que se conocen las horas de mareas y aprovechan la bajamar para andar sobre las rocas. Queda curioso, ¿a qué sí?
Estas fotos están sacadas en verano en el Castillo de Santa Catalina, y sinceramente, hubiera preferido más nubes porque dan más juego para las fotos.Como siempre, os invito a venir a verlo. Seguramente será distinto a las fotos que os he enseñado aquí, pero ahí radica uno de los encantos de estas puestas de sol...que siempre es distinto. Y si encima, compartes la puesta con la persona adecuada, no podrás olvidarlo nunca.