Como en otros tantos viajes, el destino decidió ir a ..... Valencia.
Ya había estado otras veces allí, bien por arbitrajes de rugby, bien por cursos, ya que ahora la Pechina parece mejor opción que el Colegio Cisneros de Madrid, o bien por motivos de trabajo, que sí, que en Valencia también hay empresas y bastante importantes, po supuesto.
El caso es que fuí, y con tiempo para poder ver algo de la cuidad, cosa que otras veces no tenía. Además el hotel en el que me alojaba estaba cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (era el Valencia Center, bastante bien, por cierto) con lo que pude hacer unas cuantas fotos interesantes.
Los que ya hayan leido algo de este blog preguntarán que cómo iba el tema gastronómico. Pues la verdad, muy decepcionante en Valencia, si no es por el centro. Estuve dando un paseo por el cauce y cuando decidí tomar una caña y algo de picar me las ví canutas. Lo del picoteo no se estila, va por raciones o medias, y eso si te encuentras con algo abierto. Un sábado al mediodía no hay bares para tomar cañas....vamos, que eso no se lleva....o eso me pareció a mí. Para tomar algo de esta forma tuve que entrar en el Bar Iruña.... con nombre "típico" valenciano, ¿verdad?
Acerca de otros temas, estaba en vísperas de Fallas, con petardos y olor a pólvora por todos lados, e insisto que eran vísperas.
En definitiva, poco pude ver. Espero que Valencia sea una ciudad que conozca bastante bien en adelante, ya que hay varias razones, y una muy importante, que me pueden llevar a visitarla más a menudo, y no son las Fallas ni las playas (que para eso ya tengo las de mi tierra, claro). Ya os contaré.