Hace tiempo que quería hacer un campamento como monitor. Este año lo he hecho con mi club a través de la Fundación Rugby Cisneros.
Compaginar rugby y montaña en una sola aventura, y por primera vez para la Fundación no era fácil. Y creo que nos ha salido mejor de lo que pensábamos. Los chicos han salido contentos de pasar unos días fuera de casa con otros compañeros, jugando al rugby (aunque no para todos era lo más divertido), en la piscina, en la playa, canoas, juegos ..... sufriendo mosquitos, a los monitores, "intentando" ser civilizado .... y sobre todo con una sonrisa al regresar más muchos compañeros que en estos días se van a reencontrar en los campos de rugby.
Luego había que visitar la tierra natal. Y entre las cosas que me quedaban por ver de mi provincia (y me quedan muchas, muchas) están las carreras de caballos de
Y para terminar el verano, nos vamos a Portugal. Esa tierra que tan cerca está y tan olvidada es para los españoles. Sinceramente ha sido descubrir Portugal. He estado varias veces, las más por rugby, otras por turismo, pero nada comparado a esta vez.
Desde Lisboa, subimos a Oporto para montarnos en un barco y recorrer el Duero visitando viñas, bodegas, azulejos y paisajes magníficos. Si ésto lo compartes con un grupo de magníficas personas, una agencia que se preocupa por tí cada momento intentando que te diviertas y lo pases según tus preferencias, y olvidándote de la vida cotidiana, la mezcla resulta verdaderamente atractiva.
El verano pasado, entre oposiciones y demás, poco había disfrutado del verano. En éste, hasta los últimos días con unos calores insoportables en Madrid tengo que reconocer que han sido buenos. He hecho lo que me apetecía. Y espero poder seguir haciéndolo.
En definitiva, tres opciones, tres aciertos. Quiroga, Sanlúcar y el Duero quedarán en mis recuerdos, y no sólo por las fotos.