Un blog con anillas donde podrás encontrar algunos de los intereses y vivencias de jmpramos.

domingo, 27 de julio de 2008

Arroz caldoso de mariscos

Esta receta es sencilla y puede hacer que quedes muy bien ante invitados.

Ingredientes:
  • Arroz a razón de 1/2 vaso por persona.
  • Gambones de los congelados.
  • Preparado para paella (o comprar cada ingrediente por separado, mucho más caro)
  • Dos o tres dientes de ajo
  • Media cebolla de las de tubo
  • Tomate triturado
  • Pimentón picante, laurel, perejil y sal
  • Aceite de oliva de 0,4º
  • Una cacerola de unos 25-30 cm de diámetro
Lo primero es descongelar los mariscos. Así que preparamos una olla con tres cuartos de litro o un litro de agua con una pizca de sal gorda . Cuando comience a hervir, ponemos todos los mariscos que tengamos a mano y los hervirmos no más de 10 minutos, que en el arroz ya terminan de hacerse.
La cantidad de agua va a depender del número de comensales, a razón de cinco partes por cada una de arroz, si queremos que salga caldoso. Si echamos más agua para hervir no pasa nada pero sin pasarse.
Mientras, picamos la cebolla y el ajo para el sofrito previo. No empezar a cocinarlo hasta que esté el marisco dispuesto para que no se nos queme.
A los diez minutillos quitamos los bichos de bigotes y demás moluscos del fuego, intentando quitar los bigotes que quedan sueltos, las conchas que no sirven para nada y dejando todo lo más limpio posible para que al comer sea todo más sencillo. El agua caldo lo dejamos para el arroz.
Empezamos con el arroz de verdad. Echamos un chorro de aceite que cubra el fondo del recipiente. Cuando esté caliente ponemos la cebolla y el ajo hasta que empiece a dorarse. Añadimos el tomate triturado. A los tres minutitos, añadimos todos los mariscos que hayamos hervido y los mezclamos con el sofrito. Seguidamente el arroz, de forma que se sofría un poquitín antes de añadirle el agua.
Añadimos el agua que nos queda del hervido de mariscos. Importante saber cuantos vasos de arroz hemos puesto. De agua podremos como 5 por cada 1 de arroz. Echamos de agua la mitad.
Añadimos el pimentón, el laurel y el perejil. No hace falta sal ya que la hemos puesto con los mariscos. En todo caso una pizca si al probarlo lo vemos soso. Finalmente, echamos el resto del agua de mariscos.
Los primeros cinco minutos le damos caña al fuego para que hierva. Los otros quince-veinte minutos el fuego será lento y cambiamos la cacerola de posición cada cinco minutos. A los quince minutos (desde el principio) habrá que decidir si añadir más agua o no dependiendo de cómo está el arroz de cocido. Ésto no es ciencia exacta, cuidado con despreocuparse de ello.
Al apagar dejar reposar unos minutillos, lo justo para tomar un entrante.
Si a la primera no te sale bien del todo, no te preocupes, los arroces no son todos iguales en tiempo de cocción ni de aguas. Te recomiendo comenzar con los que no se pasan y luego lanzarte a los buenos buenos.
Por lo menos, te aseguro que los mariscos se acaban todos con lo que habrás tenido cierto éxito.

P/D: Para la siguiente pongo foto. Ésta no me dió tiempo a hacerla, ya que para cuando me quise dar cuenta me lo había devorado.

Introducción a la sección de recetas

Con esta entrada quiero inagurar una nueva sección: recetas de cocina.
Ya sé que hay muchos sitios web dedicados exclusivamente a este tema. Sin embargo, quiero poneros a vuestra disposición las recetas que vaya haciendo en mi casa.
Normalmente pruebo ingredientes para resaltar algún sabor, otras veces me baso en lo que me ha sobrado del día anterior para hacer nuevos platos, y otras me baso en recetas de la web o de libros para probarlas en mi cocina.
Lo que quiero aportar aquí no es para Arzac ni para ninguno de los grandes. Es más bien para gente que comparte piso, gente que le gusta probar una cocina fácil, o sorprender a alguna visita. Desde luego, nada complicado ni con ingredientes de los que no se encuentran ni en el rincón del gourmet.
Fundamentalmente hacer que la cocina sea algo agradable. Ya que hay que comer, y eso nos gusta a todos, pues vamos a disfrutarlo antes, durante y después de la comida, no?
Espero que os ayude en algo.

sábado, 12 de julio de 2008

Hay sacrificios que merecen la pena.....y mucho

Hace mucho que no escribo nada y hay una simple y sencilla razón, todo el tiempo que te queda tras trabajar, y lo necesario para el sueño, es para estudiar y seguir trabajando para el examen.
Cualquier oposición para obtener un puesto de trabajo en un estamento público requiere de un sacrificio, y sobre todo, de una fuerza mental para superar el típico runrun que hace que cualquier cosa que hagas, aunque sea necesaria, te parezca una pérdida de tiempo.

Antes de continuar he de reconocer que la mía no ha sido de las superabsorbentes como la Velleda (eh! que éstos no me pagan) o las de Scottex (tampoco me pagan, pero así hay dos). No habría sido capaz de presentarme a unas de juez, más que nada porque no soy abogado y no me gusta, pero tampoco a una de esas de ingeniero del estado donde tienes que saber más que Steve Wozniak de los inventos de Apple.

Sin embargo, el esfuerzo, el tiempo y la falta de vida que requiere un examen de este tipo es para ponerse a pensarlo antes de tomárselo en serio,... que pagarlo puede hacerlo cualquiera que cumpla las condiciones mínimas. Para mis amigos y conocidos hace tiempo que parece que no existo. Piensan que estaba desaparecido... joer!!! sí, en casa, pero no se me vé en los sitios habituales, y eso, es no estar.

Bueno, ha sido un gran esfuerzo, y quien diga que no, que se ponga a ello y me lo cuente después. Pero........
Si obtienes un puesto de trabajo de un organismo público (que esos no quiebran ni en crisis como la actual), si haces lo que te gusta, si te permite tener tiempo para tus aficiones, y si es un trabajo que te deja tiempo para vivir....por mi parte, desde luego, merece la pena este sacrificio.

A partir de ahora me queda asimilarlo. Todavía no he firmado, me quedan pocos días. Lo empezaré a asimilar cuando vea que no tengo problema en tener tiempo para la escuela de rugby, para entrenar, cuando vea que mi trabajo requiere tiempo, pero no toda mi vida, y cuando vea, que pase lo que pase, mi experiencia y antigüedad es siempre un punto a tener en cuenta, porque no en todas las empresas te lo tienen en cuenta.

En definitiva, ese lema que me he marcado hace tiempo de "pokito a poco" es propio de cualquier aspecto de la vida. Dicen que las prisas no son buenas consejeras, y que camarón que se duerme se lo lleva la corriente. Por tanto, márcate una meta, aunque sea pequeña y consíguela, luego vendrá la siguiente y otra más. Pero sea lo que sea, siempre que sea asequible, póntelo como meta y a por ello. Luego, la siguiente y siempre....poquito a poco.